Archivo de la categoría: Compartiendo lecturas

Cristina Bergua recomienda…

El arenque rojo” de Gonzalo Moure y Alicia Varela.

Es un álbum con multitud de posibilidades en la que la observación se debe realizar de manera lenta. Al final del libro se encuentran diferentes historias, pero existen muchas más, todas las que nuestras miradas puedan encontrar. Un libro pra mirar y remiar, leer y releer. Los textos y el tipo de ilustración tienen una conjunción perfecta.

Espero que os guste.

Cristina Bergua.

Para seguir leyendo:

http://depapelesytelasi.blogspot.com.es/

el arenque

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Compartiendo una exposición

Hola a todos:

Os animamos a visitar la exposición “Álbum ilustrado” a todos aquellos que no lo hayáis hecho todavía . Podéis hacerlo hasta el sábado 26 , merece la pena .

Nos ha sorprendido gratamente la acogida que ha tenido por parte de los niños y maestros .

Y queremos aprovechar para agradecer al máster y en especial a Rosa Tabernero la oportunidad de vivir esta experiencia .

Adriana y Cristina

“Soy un artista” de Marta Altés

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El libro que quiero recomendar es Soy un artista de Marta Altés y publicado por Blackie Little Books.

 

Marta Altés es una ilustradora de Barcelona, que actualmente reside en Reino Unido. Estudió Diseño Gráfico en su cuidad natal y más tarde realizó el Máster de Álbum Infantil ilustrado de la Escuela de Arte de Cambridge, siendo alumna de Martin Salisbury, al que tuvimos el gusto de poder escuchar y conocer en la conferencia inaugural de nuestro Máster.

 

Marta suele crear sus originales historias, además de ilustrarlas. Soy un artista cuenta la historia de un niño que no puede parar de crear porque todo le inspira, aunque su madre no lo ve de la misma manera. Me encantan la historia llena de humor y las ilustraciones tan coloridas y frescas. Marta también tiene otros títulos como No!, libro que nos mostró Martin Salisbury en su conferencia, además de muchos otros publicados en Reino Unido.

 

¡Espero que os guste tanto como a mí!

 

Beatriz Entralgo

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“El oso que leía niños”, de Gonzalo Moure

Cristina Bergua Gros sugiere y comparte esta lectura.

El libro que deseo compartir se titula El oso que leía niños escrito por Gonzalo Moure .

Este libro nos ha emocionado. Primero lo leí en voz ala a mis hijas y no me dejaron parar hasta que acabe . A los pocos días la que ya sabe leer lo va leyendo sola hasta que llega a la parte que le hace llorar y me lo da para que se lo lea , mientras esconde la cabeza bajo las sábanas y la más pequeña lo pide casi todos los días .

Pensé que les costaría entenderlo , pero  muchas veces es más importante sentir que entender y no hacerse demasiadas preguntas y dejarse llevar.

El libro trata de un oso de cuento que es secuestrado y separado de su familia , a través de los ojos de los niños que leen su cuento conseguirá volver a su bosque.

Es un texto lleno de sensibilidad , sencillez y originalidad .

Espero que os guste

Cristina Bergua Grooso

“El extraordinario viaje de Prudence”, Charlotte Gastaut

Preparando la última sesión de “Leer juntos” para la biblioteca del cole, mi compañera puso en mis manos este “tesoro” que los Reyes Magos habían dejado a su hija. Es un álbum de Charlotte Gastaut de la editorial SM, y sus ilustraciones te dejan ensimismado. Yo estuve viéndolas detenidamente al menos media hora, y no estuve más porque no tenía más tiempo. Mi compañera me contó que cada vez que lo leen descubren algo nuevo dentro de él. Esa misma tarde corrí a la librería a por él. No lo conocían pero me lo pidieron. Si me lo traen para la próxima sesión, lo llevaré. Estoy segura de que os va a encantar.

Laura Jiménez Calvo 

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Inauguramos nueva sección

Abrimos las puertas de esta nueva categoría con la lectura que Constanza Mekis quiere compartir con nosotros:

Virginia Wolf  de Kyo Maclear.  Ilustraciones  de Isabelle Arsenault. Ediciones Jaguar, Madrid,  2013

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Al preguntarme por qué me gustó este libro, creo que toda relación amorosa con un libro tiene una pequeña historia. Entré en una librería de grandes, y al ir pidiendo algunos libros, uno de entre ellos, uno especializado en literatura infantil Imágenes que cuentan de Martin Salisbury, el librero como que se encendió, y me dijo: «tengo un libro infantil que te va a gustar». Me lo puso en las manos, e inmediatamente me gustó la portada. El título de la obra era Virginia Wolf, y a mí esta escritora me parece muy sutil e inteligente. El nombre, eso sí, que no coincidía con el de ella, pues Wolf no es Woolf… Bueno, este Wolf está en sintonía directa con la ilustración de la portada, donde aparece un lobo que mira fijamente a una niña.

La historia es muy bonita, de cómo una hermana saca a su hermana de la pena. O visto de otro modo, cómo el arte te puede alivianar el espíritu. La niña acongojada, claro está, es Virginia, la propia escritora del futuro, quien amanece de mal humor, no quiere nada con la vida, le ladra a la hermana en respuesta a sus preguntas, o más bien responde al mundo como si fuese una lobita. Difícil tarea es salir del mundo furioso y melancólico. Lo comprobamos a diario, puesto que parte de la población sufre de algún grado de depresión. Difícil tarea. Ella piensa que la única alternativa para salir del agujero negro con gris, es volar a alguna parte. –Si pudiera volar iría a un lugar perfecto, un lugar con pasteles glaseados, preciosas flores y grandes árboles a los que trepar y desde luego ¡nada de melancolía!– Y su hermana le pregunta: –¿Dónde está eso?

Al instante, ella responde: ¡Bloomsberry, por supuesto! Pero Bloomsberry no aparecía en los mapas ni en las guías turísticas, pero la magia de la pintura empezó a brotar de las manos de la hermana, lindas flores, caramelos y brotes verdes fueron plasmándose alrededor de ellas… Virginia poco a poco fue dejando de aullar para empezar a vivir la otra historia de la vida, la de ir narrando cuentos del mundo ensoñado que veía o imaginaba. Rodeada de esta magia de colores y en esta atmósfera, la invitación a ir a jugar apareció en un santiamén. Ya en el juego no era necesario preguntarse que cómo estaba Virginia. Bastaba verla a ella que era otra, que se había mejorado. El arte tiene esa capacidad de transformarnos y regalarnos esa sensibilidad para conmovernos y ser otros.

Bueno, al recorrer esta linda historia en la propia librería, me hice del libro tan pronto lo toqué y terminé de leer. En la casa, lo compartí con mis dos hijas jóvenes, que como hermanas artistas y sensibles saben por dónde está el camino.

Constanza Mekis

¡Muchas gracias, Constanza!

Os animamos a continuar.